Veo con una mezcla de estupor y risa floja que en ese sumidero de tiempo y paciencia que son las redes sociales están discutiendo a cuenta del aire acondicionado y la necesidad o no de usarlo para sobrevivir a la ola de calor. En Daikokuten no necesitamos usar una tecnología tan primitiva y con efectos secundarios sobre la salud tan sobradamente conocidos. Nuestra colonia, al igual que el resto, tiene un hábitat regulado para simular las cuatro estaciones del año, dentro de unos márgenes tolerables. Evitamos la monotonía del tiempo tropical y podemos disfrutar de los placeres únicos de cada estación. Eso no quiere decir que estemos en contra de emplear tecnología simple e incluso obsoleta. Dentro de la nave espacial que conocemos como 3I/Atlas dimos con unos autómatas muy básicos pero tremendamente resilientes y eficaces. Sólo son capaces de realizar tareas sencillas y repetitivas. No esperes que improvisen ni tengan ideas propias. En cuanto algo se sale de las instrucciones elementales que son capaces de procesar se bloquean y regresan a la base.
Jamás los enviaría a un terreno desconocido, pero en un lugar familiar como nuestra base sí son útiles. Son capaces de autorrepararse, lo que es un alivio en cuanto a su mantenimiento. Sus cuerpos son tan básicos como sus "mentes", pero son capaces de aumentar o disminuir de tamaño para adaptarse al entorno. Eso les permite explorar túneles, cosa que hacían a menudo en 3I/Atlas. Son obedientes y muy educados. No tienen mucho vocabulario, eso tiene la ventaja de que no se van por los cerros de Úbeda (es una expresión que me hace mucha gracia y quería usar xD) y son claros. Los he integrado en el equipo de mantenimiento. Ya hacen un gran equipo con los insectos de la anterior entrega. Nada sorprendente, pues ya fuimos testigos en 3I/Atlas de la colaboración espontánea entre ambas "especies".



